Site logo

Creatividad, derecho e IA a debate

La inteligencia artificial, la propiedad intelectual y los nuevos desafíos que enfrenta la creación artística tendrán un espacio de discusión durante la Convención y Asamblea Anual 2026 del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, que se celebrará desde hoy, jueves 10, al sábado 12 de septiembre en el Hotel Sheraton del Centro de Convenciones de San Juan.

Bajo el tema «Justicia, Arte y Entretenimiento», el encuentro propone una conversación que trasciende el ámbito estrictamente jurídico y toca directamente a profesionales de las industrias creativas, incluyendo artistas, diseñadores, fotógrafos, comunicadores y otros creadores cuyo trabajo enfrenta una transformación acelerada ante las nuevas tecnologías.

Uno de los temas de particular actualidad será la inteligencia artificial y los desafíos que plantea para la creación artística. El desarrollo de herramientas capaces de generar imágenes, textos, música y otros contenidos ha abierto interrogantes sobre autoría, propiedad intelectual, derechos de los creadores y los límites legales del uso de obras existentes para producir nuevos contenidos.

arte e inteligencia artificial

La programación también abordará derecho del entretenimiento, talento y propiedad intelectual, junto con tecnología, inteligencia artificial y ética, asuntos que cobran cada vez mayor relevancia dentro de las profesiones vinculadas al diseño y la creación.

La relación entre arte, cultura y derecho será igualmente parte central de la discusión. El escritor, columnista y profesor de literatura Cezanne Cardona participará como orador invitado de la Asamblea Anual, donde presentará su perspectiva sobre la relación entre justicia, arte y entretenimiento.

Para el sector creativo, la conversación llega en un momento determinante. La expansión de la inteligencia artificial obliga a replantear conceptos tradicionales sobre originalidad, autoría y protección de las obras, mientras surgen nuevas preguntas sobre hasta dónde puede llegar la tecnología sin vulnerar los derechos de quienes crean.

La Convención 2026 abre así un escenario particularmente pertinente: analizar cómo proteger la creatividad en una época en la que las fronteras entre la obra humana y la creación asistida por tecnología son cada vez menos evidentes.